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Cómo quitar el moho

Casi todos los hogares en un momento u otro han tenido algún tipo de moho. Bien sea en las paredes, en la ducha, en las juntas, en el suelo o en la madera, estos pequeños hongos crecen en cualquier sitio húmedo y lo peor de todo es que puede ser perjudicial para nuestra salud.

Los mohos liberan esporas microscópicas que son las causantes de reacciones alérgicas, goteo nasal, estornudos y olores irritantes.

La clave está en detenerlos antes de que se esparzan por más sitios y acaben con nuestro confortable hogar.

Podemos acabar con las pequeñas colonias de moho con productos de limpieza comunes, pero en los casos de grandes infestaciones es recomendable llamar a un profesional para su completa erradicación, ya que hay algunos tipos de mohos que son muy tóxicos.

¿Cómo identificar el moho?

El moho está en todas partes. Es un tipo de hongo que crece a partir de esporas diminutas que flotan en el aire.

Puede desarrollarse casi en cualquier lugar que tenga la humedad y la temperatura que les gusta, entre 4 y 37ºC. Esto abarca casi todos los lugares húmedos de una casa.

Se puede ver fácilmente su tipo más visible. Comienzan por pequeños puntos, por lo general negros, pero a menudo crecen en grandes colonias.

Eliminar el moho

Una superficie enmohecida es a menudo difícil de distinguir de una sucia. Para probar si es realmente moho, simplemente hay que aplicar unas gotas de lejía de uso doméstico en la zona que está ennegrecida. Si se ilumina después de un par de minutos es moho, si el área permanece oscura, es probablemente suciedad.

La mayoría de los mohos no dañan las estructuras de las casas, sin embargo, otros tipos causan podredumbre en los materiales.

Si hay una alta concentración de moho se puede incluso oler. Es un olor a humedad. Hay que comprobar si hay moho en la moqueta, en las paredes, suelos de madera, revestimientos de techo y otras áreas húmedas, y limpiar el moho de inmediato.

Consejos para prevenir el moho.

La clave para detener la mayor parte de moho es controlar la humedad. Por lo general ocurre en espacios húmedos donde el agua se ha filtrado desde el exterior o en sótanos con mal desagüe.

Detener las fugas, asegurarnos de una buena ventilación exterior, tapar las filtraciones y el uso de un deshumidificador son algunas de las mejores defensas que tenemos.

Un funguicida en pintura suele ser eficaz para controlar el moho superficial en espacios húmedos como baños y paredes. Muchas pinturas convencionales ya incluyen un agente funguicida.

Eliminar el moho

Podemos eliminar el moho de las superficies de baños, cubiertas y revestimientos en cuestión de minutos con una solución antimoho o combinando una parte de agua con 8 de lejía.

Si la superficie no es porosa entonces podemos limpiarla con un paño húmedo.

Pero a menudo el moho crece y se propaga por lugares que no notamos, incluso por los utensilios de la cocina. Si hay que acabar con concentraciones de moho más grandes de más de 2 metros cuadrados, donde el olor a humedad es intenso, es recomendable tomar precauciones especiales.

Hay que evitar no solo la contaminación del resto de la casa, sino también protegerse a uno mismo de respirar altas concentraciones de esporas y compuestos orgánicos volátiles.

Técnicas para limpiar el moho en las superficies.

Como ya he dicho, el moho crece en casi cualquier sitio húmedo. El más común de ellos son las juntas de los azulejos de los baños.Este moho es fácil de quitar con media taza de cloro, agua y un poco de detergente. El cloro mata el moho y el detergente ayuda a separarlo de la superficie para que al enjuagar la baldosa no vuelva a salir.

Igualmente se puede comprar un limpiador específico de moho en sitios especializados como ferreterías, tiendas de pinturas y la mayoría de centros comerciales.

Incluso para una limpieza sencilla, hay que protegerse para evitar el contacto con el moho, usando ropa larga, guantes y gafas protectoras de plástico.

Si vemos que el moho no desaparece por completo, vuelve a aplicar la solución de limpieza y deja que actúe durante un par de minutos. Después frotamos suavemente de nuevo.

Para finalizar, sellamos las superficies limpias cuando estén completamente secas para frenar la futura penetración de la humedad aplicando un sellador de juntas de azulejos.